Se acerca la Semana Santa...

Y parece ser que sólo en "semana santa" nos damos el tiempo para pensar en la santidad, y vienen a nosotros muchos  términos  de difícil cumplimiento como es ella, términos que acuñamos a personajes del ayer, que se alejaban  de muchos vicios o costumbres y se dedicaban a las soledad, factor este indispensable para lograr esa cualidad, porque  sólo así, es que podemos vislumbrar esa definición, tan equivocada y usada en nuestra educación y por la religión para manipular al ciudadano del común. Hoy vemos como personajes de máxima autoridad, sacerdotes, obispos, presidentes y expresidentes, reinas de belleza y todo el que esté dispuesto a encumbrarse en la fama, no conoce el verdadero significado de esta importante virtud para nuestra supervivencia moral, espiritual y porque no económica. Hoy lo que dijimos ayer, no tiene valor, la palabra perdió su valor, los medios son utilizados, no para informar sino para calumniar y hacer daño. Los magistrados se rifan grandes negocios con multinacionales convirtiéndose en prostitutas de la justicia, personajes oscuros se mantuvieron en el poder por medio de actos  como el cohecho, la compra de conciencia y el sitiar por medio de la miseria el hambre , el desplazamiento, y el terrorismo paramilitar. Hoy cuando ven un "ataque político" de sus adversarios salen a defender causas indefendibles, y menos por ellos que no tienen la autoridad moral para hacerlo, pero cuando son cogidos con las "manos en la masa" guardan el mas sepulcrar silencio. Y entonces es cuando debemos ser conscientes del término real de SANTIDAD y no solamente en "semana santa" nos disponemos hipocritamente  a tratar de verla según la religión, y después de los "siete" (que no lo son) días santos, volvemos "con el garrote dando" . Todos los días debemos gozarnos de ella y practicarla así nos toque pagar caro, y es la vivencia de sus bases, como es la Verdad y la Justicia, el verdadero significado de Santidad... sin ella  no puede haber democracia, no puede haber igualdad ni responsabilidad ni compromiso social, sin ella vamos a un agujero negro de profundidades infinitas, del cual es muy difícil regresar sino nos detenemos un poco a pensar en nuestra verdadera naturaleza divina, como es la de ser verdaderos hijos de Dios, quitándonos de nuestro subconsciente creencias, manipulaciones de la religión y la educación sagazmente utilizada: el sitiar, el hostigamiento por medio  de la miseria, la enfermedad, del hambre, de la escasez, de la creencia de que solo podemos tener riquezas pasando por encima de los demás y que somos administradores a "cuenta gotas" de toda esa abundancia. Cuando pensemos mas en justicia y verdad seremos santos como ALGUIEN dice: "SED SANTOS COMO YO SOY SANTO".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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